Santa Cruz de la Sierra hoy. Tradición y modernidad. El cambio de escala, su compleja organización, administración y el fortalecimiento del Gobierno Municipal

 La dinámica de crecimiento de la ciudad de Santa Cruz de la Sierra y los centros urbanos próximos, tanto en número de habitantes como en extensión territorial, así como la intensificación de flujos económicos y sociales dentro del área que las comprende, desde la periferia hasta el centro y viceversa, nos indica que nos encontramos ante lo que se denomina un área metropolitana en formación.

Si analizamos este proceso resulta que en el corto período de apenas treinta años -que va desde 1960 hasta 1990-, se ha pasado de una ciudad de 45 hectáreas de extensión y 60.000 habitantes de población, cuyos requerimientos consistían fundamentalmente en la provisión de los servicios básicos, tales como agua potable, energía eléctrica, alcantarillado y pavimento, a la ciudad actual que, con una jurisdicción de 14.700 hectáreas de extensión urbanizable, parcialmente ocupada por 900.000 habitantes -el 60% de la población de la región-, y una extensión no urbanizable de protección ecológica, de 43.100 hectáreas que circunda a la anterior, presenta requerimientos muchísimo más complejos, pudiéndose enumerar, por su interés, entre otros los siguientes:

El deterioro de la infraestructura existente debido al transcurso del tiempo de instalación y uso.

El deterioro de los espacios públicos debido a su creciente utilización.

El deterioro edilicio del área central por ausencia de consenso acerca de la preservación del patrimonio urbano arquitectónico a lo largo del tiempo.

La extension desmedida de la urbanización, que provoca altos costos de las redes de infraestructura de servicios y de transporte.

La deficiencia de equipamiento comunitario, que no alcanza a cubrir las necesidades de la población.

La necesidad de solución del sistema de drenaje pluvial del área total en relación con sus cauces y niveles naturales.

La administracion adecuada del recurso agua y la previsión de reservas para el futuro.

Los elevados requerimientos de vivienda.

Los elevados requerimientos de empleo.

Las fuertes demandas de recojo de basura y la adecuada disposición final de la misma.

La demanda de grandes áreas de esparcimiento público.

El creciente deterioro del medio ambiente.

Debe tomarse también en consideración el desafío que significa la tendencia de crecimiento de la ciudad, que es duplicar su población en los próximos 10 años, llegando a 1.500.000 habitantes, con lo que se constituiría en la primera ciudad del país, favorecida por su ubicación estratégica en un nudo internacional de comunicaciones y transportes de América del Sur.

Ya son evidentes las crecientes distancias existentes entre las necesidades de la población con relación a los recursos disponibles para satisfacerlas, así como las acciones y sus efectos de un gran número de personas, grupos, instituciones y empresas en la ciudad, lo que hace que la complejidad y la diversidad se constituyan en las características conceptuales propias de la gestión de esta escala urbana.  De ahí la necesidad de revitalizar el rol del gobierno municipal, como poder local más cercano a la comunidad y a su administración.

A nivel mundial se ha comprobado que el foco de generación de los mayores problemas socio ambientales, en las áreas metropolitanas se origina en la existencia de una insuficiente articulación entre la lógica de corto plazo y la de largo plazo. De ahí la necesidad urgente para la ciudad de Santa Cruz de la Sierra, en su condición de área metropolitana en formación acelerada, de la formulación de un Plan de Desarrollo Urbano, que con un enfoque global multidisciplinario se ocupe tanto del ordenamiento territorial y urbanístico, como del soporte de infraestructura con inclusión del tránsito y del transporte, del desarrollo socioeconómico, como de la condición cultural de los grupos humanos que la habitan.

Un plan de desarrollo urbano que a mediano plazo (5 años) y a largo plazo (10 años), con actitud innovadora y creativa, considere tanto el patrimonio cultural como el patrimonio natural, a la vez que la satisfacción de las necesidades y el mejoramiento de la calidad de vida de los sectores más modernos y pujantes como de los más desfavorecidos de la población, con el gran objetivo de producir en pocos años una capital del Oriente boliviano auténticamente moderna, humana y hospitalaria, donde todos vivamos mejor.

Esta, pensamos, constituye la mayor responsabilidad que ante su pueblo debiera asumir el Gobierno Municipal fortalecido.


Marta Elcuaz.  Artículo publicado en el diario El Día de Santa Cruz de la Sierra, el 16 de febrero de 1992 y en el libro "Migramos" (2012).

Comentarios

Entradas populares de este blog

El sistema de planificación urbana: Base para la formulación de las políticas urbanas municipales

A El Jichi y otros amigos que me pidieron disculpas

La sencillez inteligente: El mayor aporte de don Noel Kempff al desarrollo urbano cruceño